Esta ciudad llena de vida es una opción ideal para disfrutar, relajarte y no dejar de sorprenderte. Su geografía y su inmensa riqueza natural ofrecen paisajes impresionantes. Sinónimo de sol, playas, mujeres hermosas, futbol, música y carnaval, Río de Janeiro es un destino imperdible ¡Y aún más si viajás por primera vez!

Considerado un paraíso tropical desde que los primeros visitantes llegaron a sus costas hace más de cinco siglos, Río de Janeiro es una de las ciudades más famosas del mundo. Y es que, en un único lugar se puede encontrar de todo y para todos los gustos.

Con casi siete millones de habitantes, Río de Janeiro es la segunda ciudad más poblada de Brasil. Su belleza y encanto combina creaciones como el Cristo del Corcovado o el Maracaná con montañas, playas y la Mata Atlántica, esa selva tropical presente en toda la ciudad.

Río de Janeiro posee muchos sitios icónicos que son visitados por millones de turistas de todas partes del mundo. Hay visitas que son obligatorias y no pueden dejarse a un lado. Sin embargo, en esta guía encontrarás tanto los principales lugares a visitar como aquellos que merecen saltarse el típico circuito turístico.

El Cristo Redentor

Resulta imposible empezar a conocer la ciudad sin visitar su mayor atractivo turístico: el Cristo Redentor del Corcovado. No por nada es una de las estatuas más famosas del mundo: desde 2007 se la considera una de las siete maravillas del mundo. Con su reconocido estilo Art Decó y sus 38 metros de altura, esta obra arquitectónica es visible desde distintos puntos de la ciudad

Esta imponente estatua se encuentra en lo más alto del Morro del Corcovado, famosa colina que se eleva a 713 metros de altura sobre el nivel del mar. Sus miradores ofrecen privilegiadas vistas de la ciudad, sus playas, de las montañas y cerros que las rodean. Estas espectaculares vistas se pueden observar tanto de día como de noche,  cuando la ciudad se ilumina de manera impresionante. 

Para subir a la estatua del Cristo Redentor hay varias opciones:

  • La manera más habitual de subir es a través de lo que los lugareños llaman el Trem do Corcovadocuyo paseo en tren hasta la cima ofrece increíbles vistas del Parque Nacional de Tijuca.
  • Otra manera es subir en una van. Estos famosos vehículos también son típicos en la ciudad y parten desde distintos lugares por lo que se ofrece como una opción sencilla y barata al turista.
  • También es posible subir a la cima en otros medios de transporte como bicicleta o vehículo. Existen estacionamientos donde podrás dejar tu automóvil.
  • Para los turistas más aventureros y amantes del trekking, también existe la opción de subir caminando. No es una caminata fácil, por lo que se recomienda subir en grupos de personas o con guías conocedores de la zona.

En resumidas cuentas, el Cristo Redentor y sus espectaculares paisajes son un paseo turístico que no te podés perder en Rio de Janeiro. 

El Pan de Azúcar

Continuando con vistas maravillosas no puede faltar la visita al Pan de Azúcar. Ubicado directamente sobre el mar, el cerro del Pan de Azúcar es un enorme monolito de granito que se alza sobre el Océano Atlántico. Aquí se presenta otra de las más famosas postales de Río de Janeiro: Los Bondinhos, o teleféricos utilizados para alcanzar la cima de los cerros de Urca y del Pan de Azúcar. Estos sitios se ofrecen como lugares ideales para tus postales fotográficas.

Mención especial merecen sus playas, y es que Río de Janeiro dispone de una gran variedad y para todos los gustos. Las más famosas y concurridas son la de Ipanema y Copacabana. Las playas de Leme, Vermelha, Leblon, Arpoador, Botafogo, Flamengo, Barra de Tijuca y Sao Conrado son también muy buenas opciones.

La Avenida Atlántica, Copacabana y Leme

La Avenida Atlántica es la principal avenida costera en Río de Janeiro, cubriendo los barrios de Copacabana y Leme. Reconocida mundialmente con su particular diseño ondulado en blanco y negro, es ideal para caminar, correr, andar en bicicleta y patinar. A lo largo se encuentran hoteles, restaurantes, bares, discotecas y quioscos de playa donde ver y dejarse ver. Cada fin de año hay una gran celebración de Año Nuevo a lo largo de toda la Avenida y la Playa de Copacabana.

El estadio de Maracaná, la escalera Selaron, la confitería Colombo o la Catedral Metropolitana son otros de los destinos icónicos de Río de Janeiro que no deben olvidarse. Cada uno de ellos cuentan con visitas guiadas en portugués-español, para que no te pierdas nada de la historia y las curiosidades de estos célebres destinos.

Si por el contrario, querés alejarte del turismo masivo, la ciudad ofrece una amplia variedad de alternativas donde el disfrute está garantizado. Comenzando con el Real Gabinete de Lectura Portugués, esta biblioteca de estilo neogótico alberga más de 350.000 ejemplares. Su interior parece tomado de un escenario de Harry Potter y la entrada es gratuita.

Ubicado en Niteroi, el Museo de Arte Contemporáneo de Río de Janeiro combina arquitectura y cultura en un lugar privilegiado. Obra de Óscar Niemeyer, el impresionante edificio en forma de platillo volador es una obra de arte en sí misma. La sala principal, con enormes ventanales regala idílicas vistas de la ciudad, el Pan de Azúcar y el Corcovado. Su agradable restaurante en el semisótano ofrece comidas y bebidas a precios más que razonables.

El Hangar Zeppelin ubicado en el Museo Aeroespacial de Santa Cruz es una enorme estructura de aspecto futurista. Con 250 metros de largo y 55 metros de altura fue construido para albergar el Hindenburg que cubría la ruta entre Europa y Sudamérica.

Pero Río de Janeiro no solo es playa y ciudad, de hecho al estar construida dentro de la selva tropical, abundan extensas áreas verdes y parques. El impresionante Jardín Botánico, el Bosque da Barra y el parque Chico Mendes ofrecen muchas posibilidades de disfrute de la flora y fauna local. Por otro lado, el Parque Nacional de la Tijuca es la mayor selva urbana del mundo.

En cuanto a cómo llegar,  podemos ofrecerte muchísimas opciones de vuelos a Rio de Janeiro desde Ezeiza y también desde el interior del país. 

Cualquiera que sea el plan, Río de Janeiro es una ciudad moderna y con una gran historia y tradición. Llena de gente amable y sonriente, dispuesta siempre a recibir a todos sus visitantes con los brazos abiertos. Su diversidad cultural y su espíritu de carnaval atrae a los turistas más entusiastas, y podrás encontrarte con otros viajeros de muchas partes del mundo. ¡No te pierdas esta extraordinaria experiencia! Un viaje imperdible para adultos, niños y jóvenes aventureros.

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