“Si hay un Destino que se debe visitar con un Crucero ... ese es ALASKA “

Seguramente muchos coincidirán conmigo, que viajar en Crucero es una experiencia muy favorable para visitar varios lugares en un mismo viaje, disfrutando también de utilizar un único medio de transporte durante todo el recorrido, evitando los check in y check out de los hoteles en cada ciudad, teniendo la posibilidad de cenar en distintos restaurantes, gozar de un espectáculo teatral que varía cada noche, o simplemente tomando un trago en alguno de los tantos bares que tiene el barco mientras escuchamos buena música …

Y para conocer Alaska, es la forma más conveniente, ya que no hay rutas o caminos que permitan unir todas las ciudades de norte a sur, de manera continua e ininterrumpida. 

Sabías que Alaska es el Estado más extenso de todos los que componen los Estados Unidos de América ?

Otra curiosidad:“Alaska fue comprada al Imperio Ruso en 1867 por la suma de 7.200.000 dólares, pero recién en el año 1959 se convirtió en el penúltimo Estado de la Unión” (Alaska fue el número 49, y Hawaii el 50).

Los cruceros por Alaska operan desde Mayo a Septiembre, y tienen recorridos de 7 a 14 días generalmente, de norte a sur o viceversa. Los puertos de origen pueden ser Vancouver (Canada), Seattle y San Francisco (Estados Unidos)

El recorrido permite tomar contacto con la naturaleza que se compone de paisajes increíbles con glaciares, cascadas, ríos, numerosas islas y bahías, la variada fauna compuesta por osos pardos y negros, ciervos, renos, nutrias, aves, y por supuesto ballenas, delfines, y demás especies marinas de aguas frías.

KETCHIKAN

Iniciando la ruta de sur a norte, el primer puerto de Alaska será KETCHIKAN. 

Reconocida por 3 elementos característicos que son: el salmón, los paisajes idílicos y una cultura nativa de Alaska increíblemente rica.

El recorrido a pie por la ciudad, no llevará más de 2 horas, donde se podrán apreciar los salmones remontando con su esforzado nado, el Rio Ketchikan Creek.

Los numerosos y representativos Totem que pueblan la ciudad, y finalizar en “Creek Street” que fue a comienzos de siglo la “calle roja” del lugar, ya que las mujeres tenían allí su trabajo en los burdeles donde llegaban los navegantes en busca del oro y petróleo de la región.

Actualmente es una atractiva zona de viviendas de madera, coloridas, sobre pilotes, que concentran comercios y locales donde podrán adquirir artesanías en madera, roca tallada, joyas y piedras preciosas.

JUNEAU

Capital del Estado de Alaska, es un laberinto de calles estrechas que pasan por delante de una mezcla de edificaciones modernas, viejos frentes de tiendas y pintorescas casas con rasgos arquitectónicos de principios del siglo XIX que quedan de la época de los primeros días de las minas de oro de la ciudad. 

No se puede acceder a Juneau por carretera; es la única capital estatal de los Estados Unidos a la que solo se puede llegar por avión o por barco.

El muelle siempre está ajetreado con el bullicio de cruceros, botes de pesca e hidroplanos que entran y salen. Y desde el Muelle se puede acceder al Teleférico que asciende al Monte Roberts, al que no pueden dejar de subir, ya que desde lo alto se obtendrán hermosas vistas del Canal, los cruceros, las montañas, islas circundantes, y los bosques que rodean las montañas.

También desde el muelle, salen los autobuses que llevan al Bosque Nacional Tongas para allí poder recorrer el sendero que finaliza en la Cascada NUGGET, y el imponente GLACIAR MENDENHALL.

SKAGWAY

A partir de 1897, Skagway y el cercano pueblo fantasma de Dyea fueron los puntos de partida para más de 40.000 buscadores de oro que se dirigían al Yukón, principalmente por el sendero Chilkoot.

En la actualidad son sólo 8 cuadras a lo largo de la calle Broadway, que se presentan tiendas y restaurantes con falsos frentes históricos, veredas de madera, lugareños vestidos con trajes de época y edificios restaurados, recreando aquella población típica del Oeste Americano.

Y por supuesto, no se puede dejar de hacer la excursión en Tren por la antigua ruta del Oro hacia Yukón, que dura aproximadamente 3 horas y media, y mi recomendación es tomar la ida en el tren combinando el regreso en combis con el servicio de auriculares con traducción simultánea en varios idiomas (incluido el español).  ** No olvidar llevar pasaporte, porque al llegar a Yukón se ingresa a territorio Canadiense **

BAHIA DE LOS GLACIARES

Como “broche de oro” de este viaje, los dos últimos días de navegación se ingresa a la llamada Bahía de los Glaciares, y desde la cubierta del barco, o los amplios ventanales de los salones del mismo, se pueden apreciar distintas formaciones glaciarias que compiten en belleza y majestuosidad.

Pero desde la mañana temprano, el crucero se detiene para que suban los guarda parques de la zona que nos acompañan durante 2 días navegando por este lugar, y brindándonos charlas e información sobre la flora y la abundante fauna, además de los orígenes, nombres y formaciones de todos los Glaciares que nos rodean.

Siendo el GLACIAR HUBBARD (122 km de extensión y 10 km de frente) el último que podremos apreciar!  El crucero se detendrá frente al glaciar y luego irá rotando para que lo podamos captar en su inmensidad y majestuosidad!

Realmente, no querrán abandonar el lugar como me ha sucedido a mí …

 

Ethel Lopez
elopez@ttsviajes.com

@viajaconethel

+54 11 6333-3318

 

 

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